2 de julio de 2026

Verano en la Sierra de Guara

Laura Rogora se anota ‘Patanics’ 9a+ y ‘No Pain No Gain’ 9a+, en Rodellar

La escaladora italiana supera las 50 vías de noveno grado encadenadas. Rogora es una de las mejores escaladoras en roca de todos los tiempos, con líneas en su libreta de hasta 9b

Laura Rogora en Rodellar
Laura Rogora y Marco Marotta, a pie de vía en Ventanas, en Rodellar. Foto / Col. Laura Rogora
 

Laura Rogora ha encadenado Patanics y No Pain No Gain, en Rodellar. Doblete de 9a+ para la italiana, superando así las 50 vías de noveno grado escaladas. Son 51 concretamente, sumando los tres 9a’s que consiguió hace poco más de una semana entre Götterwandl, en Austria, y el Valle de Terragnolo y Passo della Presolana, en Italia.

La de Roma siempre acostumbra a combinar la roca con las competiciones, aunque este año, de momento, solo ha participado de la prueba de dificultad de la World Climbing Series celebrada en Wujiang (China). Empezó 2026 apuntándose su primer 9a de placa, Niobe 9a, en Arco (Italia), una línea que le hizo especial ilusión por enfrentarse con éxito a un estilo con el que está poco familiarizada. En la parte final de la primavera, estuvo también escalando en los Dolomitas, concretamente en la escuela de de Capanna Bill. Allí se hizo con Wrangler 8b/+, al flashAttraverso lo Specchio 8c, al segundo intento; Tinnitus 8c, a vista; Absinthium 9a, al segundo intento; y Affinità Elettive 9a+. Casi nada…

Su ascensión de Patanics ha supuesto la primera para una mujer, mientras que en No Pain No Gain ha seguido los pasos de Anak Verhoeven, que la encadenó en octubre de 2022.

Rodellar, una vieja conocida

Rodellar no es una escuela nueva para Laura Rogora. Allí encadenó en julio de 2020 su primer 9b, el segundo para una mujer, gracias al rotpunkt de Ali Hulk Extension Total sit start 9b. Con el paso de los años, el grado de esa vía no se ha acabado de consolidar nunca, basculando entre el 9a y el 9b. Alex Garriga, por ejemplo, prefirió el 9a+, mientras que Domen Skofic, que no utilizó rodilleras, sí que se la anotó como 9b. Por otra parte, en un extremo opuesto estarían Dani Moreno y Enrique Beltrán, que la dejaron en 9a.

En cualquier caso, a Rogora esta ascensión le sirvió para coger impulso. Un año y medio después encadenaba Erebor 9b, en Arco (Italia), la que posiblemente sea su vía más dura hasta la fecha. Entre el 9a+ y el 9b acumula hasta quince ascensiones, y además, también cabe destacar realizaciones a vista como las de Ultimatre Sacrifice, el primer 8c+ a vista para una mujer, en Gorges du Loup (Francia), o La Ligne Claire 8c+, en el mismo estilo, en Saint-Léger-du-Ventoux (Francia).

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