13 de abril de 2026

De sueño a realidad

Jorge Díaz-Rullo: «Creo que no puedo vivir sin tener un objetivo ambicioso en mi cabeza»

Conversamos con el madrileño un mes después del encadenamiento de 'Café Colombia'. Ha pasado unos días intensos pero ahora ya está más relajado y empieza a pensar en nuevas metas

Jorge Díaz-Rullo en Café Colombia
Jorge Díaz-Rullo en uno de sus 240 días en 'Café Colombia'. Foto / Javi Pec
 

Tan solo cinco escaladores han podido proponer 9c en el mundo y uno de ellos es Jorge Díaz-Rullo. El madrileño de 27 años hacía realidad un sueño el pasado 13 de marzo, cuando llegaba a la cadena de Café Colombia sin cometer error alguno, bordando un intento que sabía a gloria y que le dejó sin palabras. Unos días después lanzaba el 9c al mundo.

Casi cinco años de intentos dan para muchas historias y es imposible resumirlas en unas pocas preguntas. Tendremos tiempo de hablar más extensamente con Jorge, pero de momento aquí tenemos sus primeras sensaciones y pensamientos tras cerrar uno de los círculos más importantes en su trayectoria como escalador profesional.

«En mis primeros intentos la veía posible, aunque ahora, mirando con perspectiva, me he dado cuenta que no era consciente de su dificultad real»

¿Recuerdas el primer día que probaste Café Colombia?

Sí, mi amigo y equipador Anghelo Bernal me convenció para que probase la vía un día antes de cerrar la temporada, en junio de 2021. Desde un primer momento me pareció una pasada de línea. Sabía que era durísima y que tenía un nivel inalcanzable para mí en ese momento. Además, en aquel momento Margalef no era tanto mi estilo para nada. El reto me motivó muchísimo.

¿Sentiste desde los primeros intentos que la vía era posible y que podría pasar la barrera del 9b+?

En mis primeros intentos la veía posible, aunque ahora, mirando con perspectiva, me he dado cuenta que no era consciente de su dificultad real. Uní rápido las secciones y eso me motivó, pero existe un abismo entre hacer las secciones y poder hacer la vía. No hay ningún reposo durante todo el recorrido y eso alteró por completo mis sensaciones.

Desde mi primera temporada supe que iba a ser dura, de hecho ya sabía que era mucho más dura que todo lo que había hecho antes. Incluso más dura que Bibliographie, que en aquel momento ya la estaba probando. Al mismo tiempo, desconocía su dificultad. De hecho, traté de dejar esta duda de lado y pasar a centrarme solo en el proceso. El único momento en que me paré a pensar en su graduación fue cuando por fin la hice.

«El único momento en que me paré a pensar en su graduación fue cuando por fin la hice»

Han sido casi cinco años de intentos. Durante todo este tiempo, ¿cómo decidiste enfocar el proyecto para no desmotivarte y seguir intentándolo? Sé que eres persistente y no te gusta dejar proyectos pendientes.

La primera vez que me subí por Café Colombia fue en junio del 2021, aunque no me lo tomé como una temporada porque solo fue un día en el que probé un poco. Realmente, fue en otoño de ese mismo año cuando empecé a centrarme realmente en la vía.

Sin duda, lo más duro de este proyecto ha sido seguir y no desviarme del camino. Durante casi cinco años la motivación ha ido y venido, y es ha sido inevitable llevarsee collejas (y a veces muy grandes). Saber levantarse y no abandonar es lo que marca la diferencia en un proyecto. Para mí, fue clave darme cuenta que este proyecto iba a ser duro, aceptar que era algo que tal vez no me iba a salir nunca, e interiorizar el por qué hago esto y qué es lo me aporta. Así es como aprendí a disfrutar de cada pequeño avance y a sacarle el mayor partido a la vía.

En total, 240 días de intentos. Habrás tenido días de todo. ¿Recuerdas uno especialmente malo y uno muy bueno ? Además del día del encadenamiento, claro.

Durante estos años de intentos a Café Colombia has ido encadenando varios 9b+. ¿Te han servido de referencia para afinar más tu propuesta de 9c y también para, quizás, entender más la vía?

Por supuesto, todo lo que sea viajar fuera y sobre todo escalar vías de referencia te da experiencia. Me he podido basar mucho en el tiempo invertido, pero más que eso la comparación más clara creo que es el requerimiento físico tan significante entre otras vías que he hecho y Café Colombia.

¿Cómo desglosarías Café Colombia?

Dividiéndola en secciones yo creo que sería: 7c cortito de tres chapas para el que ya entras descolocado a un 8A+ de bloque. Sin reposo sigues por otro bloque de aproximadamente 8B que te deja en dos regletas donde yo contaba tres sacudidas, y donde acabaría la primera parte de la vía, en la que también se puede ir a la R de al lado, que llamé Café Solo y para la que propuse 9b. De ahí para arriba empieza la última sección, la que realmente le da dificultad a Café Colombia. Se trata de un 8B de bloque largo donde hay que llegar relativamente entero para poder unirlo.

Quinta propuesta de 9c en el mundo, aunque has comentado que quizás podría ser más dura. Entiendo que para ti ha sido una gran responsabilidad acabar de decidir qué dificultad lanzabas.

Es algo por lo que desde luego he sentido mucha responsabilidad, más aún tratándose de este nivel y posiblemente, por ser una de las vías más duras del mundo. Por otro lado, a la hora de lanzar una propuesta me he sentido tranquilo porque estaba muy seguro de mí mismo y al mismo tiempo emocionado. Nunca antes hasta después de hacerla me había parado a pensar en su dificultad y eso significaba que al fin la había encadenado. Era hora de expresar la dificultad que había sentido y con ello, todo el sacrificio y esfuerzo que había puesto durante estos últimos años para realizar la primera ascensión.

Todos los 9c que se han hecho son de un estilo muy diferente. Este en concreto es muy específico de escalada en agujeros y agarres en extensión, en una escalada muy violenta en la que no hay momentos para parar a soltar ni esconderse en ninguna rodilla. Por eso es difícil comparar; no vale con probar Silence o BIG, que ya probé cuando estuve en Flatanger, pero sí que tengo experiencia en este estilo en otras vías más fáciles y en concreto en este mismo muro. Además, conté con la opinión de otros escaladores de referencia que habían probado la vía. No descarto que pueda ser algo más dura, pero hasta ahora lo desconozco, así que he propuesto 9c. Creo que es la propuesta más coherente.

Ninguna propuesta de 9c tiene repetición todavía. ¿Cuál crees que podría ser el primero en repetirse?

No lo sé, pero va a ser interesante. A mi me haría mucha ilusión que fuese Café Colombia. Tengo fe en que tarde o temprano vengan escaladores más fuertes y preparados en este estilo y lleguen las repeticiones. Estoy emocionado de ver a gente intentándola.

Café Colombia quizás es la propuesta de 9c más sencilla de proyectar en términos de logística, condiciones, proximidad, etc… ¿Estás de acuerdo? ¿Crees que eso podría favorecer a que se pruebe más que el resto de propuestas de 9c?

A nivel logística es súper sencillo. Aparcas en el parking y caminas 5 minutos hasta pie de vía. Para otras es mucho más complejo; están lejos, hay que caminar, no hay nada más en muchos kilómetros a la redonda o cuesta encontrar gente para escalar. En Margalef, nada de esto es complicado. Sin embargo, cuando la proyectas sí tiene su parte compleja: es un muro muy húmedo y es muy dependiente de la condiciones y además, es muy agresiva para la piel. Es muy fácil cortarse y cada vez que a mí me pasaba significaba estar una semana fuera de juego…

«Mi estilo favorito no es para nada el estilo donde me siento más cómodo»

¿Y a ti? ¿Te gustaría enfocarte en alguna de esas otras cuatro propuestas de 9c?

Aunque ahora necesite un periodo de desconectar en cuanto a proyectos a largo plazo, estoy seguro que en un futuro lo haré. Creo que no puedo vivir sin tener un objetivo ambicioso en mi cabeza.

Te has movido bien en otras escuelas y estilos (Céüse, Flatanger, …). ¿Tienes un estilo favorito?

Mi estilo favorito no es para nada el estilo donde me siento más cómodo. Me gustan mucho las vías de fuerza-resistencia que me exijen ser completo y sobre todo estar en un buen estado de forma continuo. Sin embargo, aunque me gusten menos, se me dan mejor las vías más largas donde hay más trucos de rodillas y la escalada es menos dependiente a nivel físico. Pero hago de todo y creo que esto me ayuda a ser más completo.

Eres un escalador que acostumbra a expresar mucho sus emociones cuando escala pero vimos en el reel del rotpunkt que te quedaste sin palabras al llegar a la cadena de Café Colombia? ¿Qué te pasó por la mente en ese momento?

No se qué sucedió, lo tengo nublado, como si me plantase ahí chapando la cadena sin ser realmente consciente de lo que estaba pasando. No pensé en nada, no creía estar viviendo lo que llevaba soñando desde hace mucho tiempo.

Tras cerrar un proyecto tan grande, ¿has sentido un bajón en cuanto a la motivación? Porque al día siguiente ya estabas encadenando Jai-alai 8c+/9a, también en Margalef. 

Más que un bajón de motivación lo que he sentido ha sido un vacío. No sabría bien cómo explicarlo pero he sentido y aún siento algo raro, donde las ganas vienen y van aunque esté motivado. Llevaba cinco años con un mismo objetivo, uno que me quitaba el sueño y por el que mi vida giraba alrededor. Cuando esto se terminó me dejó vacío, pero no dudo en que tarde o temprano esto volverá. Por suerte, amo escalar y de una forma u otra continuaré escalando y disfrutando.

¿Y ahora qué? ¿Verano de proyecto o será más de fluir? ¿Alguna vía en especial a corto plazo en tu cabeza ahora?

Ahora me toca desconectar y a la vez conectar conmigo mismo, quiero escalar tranquilo lo que me apetezca y dejar a un lado el rendimiento como tal (aunque siempre soy exigente conmigo mismo, hehe). La idea es viajar, probar cosas nuevas, escalar a vista y coger ganas para lo que vendrá. ¡En agosto espero estar a tope para iniciar un nuevo proyecto!

Noticias relacionadas