24 de agosto de 2026

Tres días y dos noches en la pared

Wei Guangguang y Zhao Chen repiten ‘Fly’ (550m 8b+), una de las grandes líneas de Staldenfluh

La cordada china había preparado el proyecto a conciencia. Se lleva la cuarta ascensión absoluta en libre de 'Fly', una de las vías en pared más exigentes de Europa

Wei Guangguang y Zhao Chen en Fly
Wei Guangguang y Zhao Chen repiten 'Fly' (550m 8b+). Foto / Guangguang-Chen
 

Wei Guangguang y Zhao Chen han conseguido una nueva repetición en libre de Fly (550m 8b+), en Staldenfluh (Valle de Lauterbrunnen, Suiza). «Tras varios meses de preparación, dos semanas trabajando la vía, tres días de escalada y dos noches en la pared, junto a mi compañero Zhao Chen hemos podido encadenar Fly. Estoy contento del trabajo realizado en equipo», ha comentado brevemente Guangguang.

Fly (550m 8b+), la historia de una de las grandes líneas de Staldenfluh

En las paredes de Staldenfluh, sobre el Valle de Lauterbrunnen, el paisaje alpino y la escalada de dificultad conviven en armonía. Fly, con sus 550 metros, 20 largos y dificultades de hasta 8b+ fue considerada durante años uno de los grandes retos de la escalada en pared suiza.

La historia de Fly comienza con Roger Schaeli y un proyecto que se prolongó durante varios años. Entre 2006 y 2009, Schaeli trabajó en la línea junto a Michel Pitelka, Markus Iff, Bernd Rathmayr, Mäx Grossman y Stephan Eder, hasta convertirla en una de las vías más exigentes de Staldenfluh.

Su dificultad no se concentra en un único movimiento aislado: más de la mitad de los largos superan el 7b y, además, los tres últimos largos reservan algunas de las mayores dificultades de la vía. La secuencia clave queda así: L17, 8b; L19, originalmente 8c; y L20, 8b+.

Schaeli había concebido Fly como una línea de referencia en Staldenfluh, una pared ya conocida por su espectacularidad y por la actividad de los saltadores BASE que sobrevuelan el valle. El nombre de la vía es precisamente un guiño a ellos. Pero abrir la línea era solo el primer capítulo. El verdadero reto consistía en liberar sus 20 largos.

Durante años, Schaeli trabajó en el proyecto sin conseguir completar la vía en libre. La dificultad y el carácter de la pared hacían que Fly fuese mucho más que una sucesión de largos duros: era una actividad larga, exigente y con las mayores dificultades acumuladas prácticamente al final.

La oportunidad llegó en junio de 2014.

Alex Megos y la primera ascensión en libre

Entre el 4 y el 8 de junio de 2014, Alex Megos se unió a Roger Schaeli, David Hefti y Frank Kretschmann para intentar liberar Fly. Megos tenía entonces solo 20 años y ya había irrumpido con enorme fuerza en la escalada de dificultad.

El equipo entró en la pared el 4 de junio. Megos fue resolviendo los primeros largos, algunos incluso a vista, mientras que las secciones más duras exigieron trabajo. Cuatro días después, el alemán había encadenado los 20 largos y firmado la primera ascensión en libre de Fly, con una dificultad máxima propuesta de 8c.

La liberación convirtió inmediatamente a Fly en una de las grandes referencias de la escalada en pared de los Alpes.

El debate sobre el grado

La historia de Fly también es la historia de su grado.

Megos había propuesto 8c, con el L19 como largo clave. Cuando Cédric Lachat se hizo con la primera repetición, en 2019, estuvo de acuerdo con la opinión de Alex. Sin embargo, la ascensión de Siebe Vanhee y Sébastien Berthe en junio de 2021 abrió un nuevo capítulo.

Los dos belgas realizaron la tercera y cuarta ascensión libre de la vía y propusieron rebajar la dificultad global a 8b+.

Vanhee explicó que graduar una vía de estas características no es sencillo. La roca puede estar sucia, las presas no están marcadas ni tienen magnesio y, al escalar desde abajo sin haber trabajado previamente los largos, la percepción de la dificultad cambia considerablemente. Además, ambos consideraron las condiciones de su ascensión especialmente buenas.

 

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