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Nacho Sánchez, primera ascensión de ‘El Proyecto de Tu Vida’ 8C

Nacho Sánchez escalando en Hoya Moros
Nacho Sánchez saliendo del techo de 'El Proyecto de Tu Vida' 8C. Foto / Col. Nacho Sánchez

Nacho Sánchez se ha apuntado la primera ascensión de El Proyecto de Tu Vida, en Hoya Moros. El escalador murciano ha resuelto el problema en cuatro sesiones y ha propuesto una dificultad de 8C.

El último encadenamiento de 8C de Nacho databa de inicios de 2018, cuando realizó la primera repetición de El Indomable, en Tamajón (Guadalajara), restándole un plus a lo que había opinado Beto Rocasolano, el primer ascensionista.

Después de El Indomable el murciano también había encadenado Papá Oso, El Elegido o Demogordo, todos problemas de 8B+/C.

El Proyecto de Tu Vida en pocas sesiones

El nombre de esta nueva línea de Hoya Moros tiene su historia. «Hace bastantes años mi amigo Manu me dijo que había un techo que sería el proyecto de mi vida en Hoya Moros, por eso se quedó con ese nombre. Después lo estuvo probando Beto Rocasolano y también me habló de él. Pero hasta este otoño yo no lo había visto», explica Sánchez.

Nacho Sánchez: «El Proyecto de Tu Vida es un techo de regletas, en general pequeñas y netas»

A pesar de que hasta ahora no se había fijado en el bloque, Nacho lo ha resuelto con suma rapidez teniendo en cuenta el grado: «Subí con intención de probar otros bloques primero porque pensaba que éste sería demasiado duro, pero se metió la niebla, cambié de plan y empecé a probarlo. En tres sesiones vi que lo tenía cerca, así que fui una cuarta vez el jueves pasado yo solo; calenté bien y lo hice. Me salió muy bien el tramo duro del principio, pero sufrí mucho más de lo que esperaba en el resto».

Nacho comenta que «El Proyecto de Tu Vida es un techo de regletas, en general pequeñas y netas. El crux es el segundo paso, un dinámico de un hombro a otra regleta en la que es muy importante ser preciso con el pulgar. Lo normal aquí es aguantar una puerta, aunque justo en el encadenamiento me aguantó el pie, pero fue la única vez. Después tiene algunos pasos físicos con un dinámico al filo, y la salida a la placa es delicada, con un bloqueo a un garbanzo del que hay que subir mucho los pies. La placa es alta pero después ya es más fácil».

Aparte este bloque que ahora ha encadenado, Nacho Sánchez tiene otras líneas entre manos: «Llevo tiempo probando varios proyectos más duros. A ver si me respetan las lesiones y puedo hacer alguno de ellos pronto».