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La Pedriza

El respeto a la roca y a su naturaleza

Ivan Torres
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Canto picado en La Pedriza
Presa clave picada de forma deliberada en 'Charlotte', en La Pedriza.

Durante la década de los ochenta y noventa del siglo pasado tallar o agrandar presas era algo habitual en la escalada deportiva. Así se conseguía la dificultad deseada o se facilitaba la realización de un movimiento. Sucedió con Hugh o Akira, en Francia, por ejemplo, dos vías de rabiosa actualidad después de los encadenamientos de Seb Bouin, Joshua Forteau y Lucien Martinez.

En aquellos momentos era una práctica más o menos aceptada, aunque lo más justo hubiera sido respetar la roca, dejarla tal y como la ha esculpido el paso del tiempo y los elementos y que las generaciones futuras tuvieran la oportunidad de resolver el rompecabezas y hacer evolucionar la escalada de forma natural.

En el boulder existen historias similares. En Fontainebleau, sin ir más lejos, se han tallado muchos problemas, incluso después de contar ya con ascensiones.  En esta disciplina también es realmente preocupante el uso de cepillos de púas metálicas, muchas veces de manera deliberada. Al limpiar las presas con este tipo de cepillos los agarres se van agrandando, aunque el grado, curiosamente, no baja de forma directamente proporcional.

El caso de Charlotte en La Pedriza

El sector El Rodaje alberga algunos de los problemas de boulder más duros de La Pedriza y durante los últimos meses es uno de los que más tráfico recibe por parte de escaladores fuertes.

En abril de 2019 apareció en El Rodaje un canto clave roto. En un acto de vandalismo alguien decidió romperlo… Era, y es, el canto por donde pasan cinco problemas muy conocidos del sector, gran parte con primeras ascensiones de los hermanos Olcina, Abraham e Israel: Valor de Ley 8A+, Dos Hombres y un Destino 8A+, Far Away 8A+, Wild Wild West 8B y Charlotte 8B+.

Beto Rocasolano realizó en marzo de 2012 la primera ascensión de Charlotte, proponiendo entonces 8B+ y convirtiéndose en la línea más dura de La Pedriza. “Pasé más de 30 días trabajando en Charlotte. Fue el segundo bloque más duro de mi trayectoria entonces. Anteriormente había encadenado Papá Oso 8B+. En aquel momento no tenía ninguna referencia sobre líneas de 8C. No había viajado a otros lugares para probar esta dificultad y no me quise mojar proponiendo ese grado para Charlotte. A medida que pasaron los años, encadené problemas de 8C, en España y en el extranjero, y empecé a pensar que Charlotte podría ser 8C. Alfonso Arce estuvo muy cerca de hacerla, pero él empezaba sentado desde una piedra y yo lo hacía con una travesía desde la derecha. Esa sería la línea más lógica. Primero siete movimientos de buen canto pero que le dan resistencia al problema. Con ese canto roto habrá bajado el grado tanto de Charlotte como del resto de problemas que pasan por ahí. Quien lo rompió modificó las dificultades para siempre y echó por el suelo muchas horas de trabajo invertidas ahí para resolver los bloques”, explica Beto.

Presa picada en 'Charlotte'
Detalle de la presa rota en el paso de ‘Charlotte’ y otras líneas.

En marzo de este año, justo antes del confinamiento provocado por la pandemia, Jorge Díaz-Rullo consiguió repetir Charlotte. Fue la primera repetición y le costó “dos días de trabajo y un rollo de esparadrapo”, según escribe en su perfil de 8a.nu. Una repetición histórica que llegaba después ocho años desde la primera ascensión.

Hace unos días Juan Alonso “Osman” volvía a su mejor estado de forma físico y mental y también repetía Charlotte. “Está claro que este año no ha sido una alegría, pero la escalada me da algo que hace que todo importe menos. Hoy el brazo no se quejó, cuerpo y mente habían descansado bien después de una semana intensa de trabajo. Roca seca y fría esperaban y solo quedaba un camino”, ha comentado refiriéndose a su encadenamiento.

Dos encadenamientos para Charlotte en un corto plazo de tiempo teniendo en cuenta que tuvieron que pasar ocho años hasta que llegó la segunda ascensión. Historia viva del boulder en La Pedriza. Pero… ¿Deberían revisarse los grados ahí debido a la rotura de ese canto clave? ¿Realmente afecta a la dificultad de las líneas? En cualquier caso, quien decidió romper esa presa no respetó ni a los primeros ascensionistas, ni a futuros repetidores, ni, por supuesto, a la naturaleza de la roca.

Ivan Torres
Periodista y especialista en marketing digital y comunicación. Director de la revista digital de escalada WOGÜ. Escalador a tiempo parcial.