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Una vía, una historia. Margalef (parte 2)

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Lucas Cano en 'El Fustigador' 8a+
Lucas Cano en 'El Fustigador' 8a+. Foto / Bada

Una escuela de escalada tan grande y popular como Margalef merecía una segunda parte de la serie “Una vía, una historia”. En el primer reportaje descubrimos la historia de siete vías de la mano de Vicent Palau, uno de los equipadores más activos de la zona.

En la segunda entrega hablamos con Joan Ribera, local de Margalef, y también equipador de decenas de vías en la escuela.

Seis historias de Margalef

Joan Ribera repasa las historias que esconden seis vías de escalada, todas ellas clásicas de Margalef. Seis clásicas que resumen a la perfección la esencia de Margalef.

Sikau Tot 8a

Sikau Tot 8a, El Laboratori. El nombre de esta vía hace referencia a la roca de Margalef. En contra de lo que piensa mucha gente, en Margalef hay paños donde la roca es bastante blanda y descompuesta. El nombre se puede interpretar de dos formas. Una hace referencia a que la roca se rompe (“sikau tot” es un juego de palabras en catalán que significa “si cae todo”). El otro se refiere al hecho de que se tienen que reforzar muchos cantos para que no se caigan, como en el caso de esta vía. Por suerte, y según la habilidad del equipador, este tipo de roca permite que prácticamente no se note.

Ximpleta 8a, Racó de les Espadelles. Es la primera vía que se equipó en Espadelles. Entonces no existía la pista de acceso que conocemos y llegar al sector era bastante complicado. Mientras estaba equipando con Francesc Majó, su perro desapareció todo el día. A última hora, ya preocupados, volvimos al coche y lo encontramos acurrucado bajo el vehículo. No sentimos aliviado por haberlo encontrado y no le dimos más importancia. Desgraciadamente, a los pocos días Ximpleta murió.

El Fustigador 8a+, El Racó de la Finestra. Esta vía tiene dos significados. Uno hace referencia a algunos comentarios un poco desmotivantes sobre personas que venían a escalar cuando la escuela aún tenía pocas vías, y que, con un poco de razón, decían que era una escuela donde se rompían muchos agarres. Se iban enfadados diciendo que no volverían más. El segundo significado hace referencia a un buen amigo.

Tócame Roque 8b+, Cova de l’Obac. Es una ruta de unos 15 metros de recorrido por un techo completamente horizontal, incluso con un poco de bajada negativa. Por ese motivo, mi compañero de equipamiento Remko, de origen holandés, le puso ese nombre. “Tócame roque” es una expresión que se refiere a una casa donde reina la confusión, igual que los movimientos de techo en bajada que tiene la vía.

La Traviesa 7b y Magic Festival 7c, Racó de les Tenebres. Dedicadas a un bar emblemático de Torredembarra llamado La Traviesa. Cuando entras allí te enamoras al instante y tienes la sensación que el tiempo se ha parado hace años. Es realmente único, recomiendo una visita. En verano organizaban el Magic Festival, un festival de artes psicodélicas y música en directo. Durante los días del festival podías llegar a tener la sensación de estar en otro planeta y que allí podía pasar cualquier cosa increíble.