Inicio Reportajes Muere Miquel Riera, el padre del psicobloc

Muere Miquel Riera, el padre del psicobloc

Compartir
Miquel Riera practicando psicobloc
Miquel Riera practicando psicobloc sobre el mar Mediterráneo. Foto / Col. Miquel Riera

El mundo de la escalada está triste… El escalador mallorquín Miquel Riera ha fallecido la tarde del miércoles 9 tras una larga enfermedad. Tenía 56 años. Riera era conocido mundialmente como el inventor y pionero del psicobloc, un término que él mismo acuñó y que surge de las palabras «mente» y «roca».

El mallorquín, junto a otros escaladores de la isla, empezó a escalar sobre el mar durante los meses de verano en los años 70. A partir de 1978 Riera empezó a abrir vías de manera sistemática, aunque no fue hasta 2004, que la práctica del psicobloc llamó la atención en todo el mundo. Se estrenaba la película Dosage Vol. 2 con Klem Loskot y Tim Emmet como protagonistas, explorando las posibilidades para el psicobloc en Mallorca y que culminaba con la mítica vía Loskot and Two Smoking Barrels 8a.

Dos años después, en 2006, Chris Sharma encadenó Es Pontàs en un arco de nombre homónimo en la isla balear. La vía de psicobloc más dura del mundo, que Miquel Riera siempre soñó con encadenar. Miquel apareció un año más tarde en la película King Lines,  que documentaba la ascensión de Sharma.

En 2010, en Bilbao, pudo participar en la primera competición de psicobloc que se organizó en España. Era una de las ilusiones de su vida, enseñar esta modalidad al gran público.

El legado de Miquel Riera

La palabra «psicobloc» no fue la única que inventó el mallorquín. De su mente imaginativa también surgió el verbo «fliñar», que se refiere a la acción de escalar sobre el mar.

Riera fue el aperturista más activo de líneas de psicobloc en Mallorca -actualmente más de 400- muchas de ellas recogidas en la guía que firmó, Psicobloc Mallorca (Ediciones Desnivel, 2011), toda una referencia entre los amantes de la disciplina.

«Cuando oigo las olas me da buen rollo. Me apetece más escalar. Me motiva más para escalar oír las olas. Que estén un poquito fuertes y como golpean, hace que escale mucho mejor. Es como escalar en casa», decía Miquel Riera en Navegación y Psicobloc en Mallorca, uno de los capítulos de la serie Al Filo de lo Imposible.

De espíritu revolucionario y hedonista, Miquel Riera deja un legado incalculable para la comunidad escaladora. Descanse en paz.

Chris Sharma, Miquel Riera y Dani Andrada
Chris Sharma, Miquel Riera y Dani Andrada, en la competición de psicobloc de Salt Lake City, en 2016. Foto / Tim Emmett

Hablan sus amigos

Las reacciones de muchos amigos de Miquel Riera no han tardado en llegar a las redes sociales. Recogemos algunas de las palabras que le han dedicado.

Dani Andrada: «Podría contar mil aventuras que vivimos juntos en muchos sitios. Tenía mucho humor, siempre estaba haciendo bromas. En la escalada compartimos muchas cosas. Vías sin cuerda y algunas aperturas. Se centró más en el psicobloc y en el boulder en los últimos años. Cumplió uno de sus sueños como pionero del psicobloc, llevar esa modalidad a la competición. Por cierto, una de ellas la equipamos juntos y lo pasamos bomba. Ahora descansa en paz amigo, siempre serás recordado como el padre del psicobloc».

Tim Emmet: «Conocí a Miquel a finales de los 90, cuando oí hablar de un escalador que hacía psicobloc en Mallorca. Miquel nos envió una foto de un amigo suyo vistiendo unos pantalones cortos de color amarillo fluorescente y escalando muy por encima del mar en el acantilado para la práctica del psicobloc más impresionante que había visto nunca […] Un equipo inglés formado por Neil Gresham, Mike Robertson, Charlie Woodburn y yo, y un equipo austriaco con Klem Loskott, Harry Berger y Stephan Keininger, conoció a Miquel. Nos enseñó lo que ahora se conoce como la Cova del Diable. Empezamos a desarrollarla con él e hicimos la película con Klem, Dosage Vol. 2. Miquel tambien fue clave en el desarrollo de las competiciones de psicobloc, donde formó equipo con Chris Sharma. El apetito de Miquel por la escalada era insaciable. Siempre estaba motivado y amaba escalar sobre las olas».

Andoni Pérez: «Hasta siempre Miquel. Siempre con ese humor peculiar. Gracias por haberme dejado compartir ratos contigo. Te recordaré siempre como un tipo auténtico».