Inicio Reportajes Lynn Hill, 25 aniversario de ‘The Nose’ en libre

Lynn Hill, 25 aniversario de ‘The Nose’ en libre

Compartir
Lynn Hill en The Nose
Lynn Hill en el Pancake Flake, en The Nose. Foto / Col. Lynn Hill

Era cuestión de tiempo, un día u otro iba a suceder, aunque pocos imaginaban que sería una mujer quien lo consiguiera. El día 19 de septiembre de 1993, después de cuatro días en la pared, Lynn Hill estableció una fita histórica para la escalada: la primera ascensión en libre de The Nose, la vía más famosa de El Capitan (Yosemite).

La gesta de la pequeña escaladora norteamericana, que entonces tenía 32 años, soprendió al mundo entero y demostró que las mujeres podían escalar al mismo nivel, e incluso por encima, que los hombres. En The Nose, ella fue simplemente la primera persona, hombre o mujer.

“Para mí The Nose era algo más grande que yo, no pretendía demostrar nada, fue algo que simplemente quería hacer. Sentí que tenía la oportunidad y que si lo conseguía sería un gran hito sobre el que la gente reflexionaría. No tienes que ser un hombre para hacer algo que está “ahí fuera” esperando una primera ascensión”, explicó Lynn Hill cuando le preguntaron sobre sus motivaciones para escalar The Nose.

Lynn Hill, primera ascensión el libre de The Nose. La historia 

Antes que Lynn Hill, muchos grandes habían intentado escalar en libre The Nose. Ray Jardine fue el primero que lo probó, en 1981, aunque picó unos agarres en una travesía. Posteriormente se lamentó por el acto y abandonó el proyecto.

Hill lo intentó por primera vez a finales de agosto de 1993. Un año antes había ganado en Birmingham (Inglaterra), la última prueba de la Copa del Mundo de Escalada de Dificultad. Entonces confesó que quería volver a centrarse en la escalada en roca.

Lynn Hill en The Great Roof
Lynn Hill superando The Great Roof. Foto / Heinz Zak

El primer compañero de cordada de Hill fue Simon Nadin. El británico era un reputado especialista en escalada tradicional y en 1989 había ganado la Copa del Mundo de Escalada de Dificultad. A pesar de realizar un buen intento, ambos no pudieron superar la sección conocida como Changing Corners, pero Lynn Hill había conseguido antes una gran victoria: encadenar en libre el Great Roof.

La semana siguiente, ya en el mes de septiembre, Lynn Hill volvió a la carga. Esta vez con Brooke Sandahl, que también había intentado antes liberar la vía con otros compañeros. Después de rapelar desde arriba y probar los largos clave, unos días después llegó el ataque definitivo.

Lynn Hill twister move
Lynn Hill en el llamado “twister move” o “the houdini”, un paso imposible para superar los Changing Corners. Foto / Col. Lynn Hill

Lynn Hill no perdonó. Pasó flotando por el Great Roof y el 19 de septiembre, el cuarto día en la pared, en Changing Corners se inventó un paso imposible para pasar en libre, conocido como el twister move o the houdini. “Pareció el maldito Houdini intentando escapar de una camisa de fuerza”, explicó Brooke Sandahl en un artículo para The Climbingzine.

“Conseguir esta ascensión no fue solo la culminación de mis 18 años como escaladora, sino también algo simbólico sobre el tipo de valores que dan sentido y enriquecen mis experiencias de escalada. A lo largo de mi vida, una de las cualidades subyacentes que me han inspirado a perseguir la visión de lo que es posible tiene que ver con confiar en lo que realmente quiero y creo. Cultivar sentimientos de pasión y convicción es lo que me ha permitido abrir la fuente de mi ser y acceder a la inmensa fuerza del espíritu humano”, explicó Lynn Hill en unas sinceras declaraciones después de liberar The Nose.

Para la historia quedará una genial y sencilla frase de tres palabras con la que Lynn Hill resumió su aventura en El Capitan: “It goes, boys!” (“Ahí va, chicos!”).

Los grados en The Nose en libre

The Nose fue la segunda de las grandes vías de El Capitan que se escaló en libre. Cinco años antes, en 1998, Todd Skinner y Paul Piana fueron los primeros en liberar una vía en El Cap, con la Salathé Wall 5.13b (8a).

Cuando Lynn Hill consiguió con su danza vertical encadenar los 880 metros de la Nose, la vía se convirtió en el big wall más duro del mundo jamás escalado. Las dificultades se disparaban en largos como el Great Roof y Changing Corners.

Lynn Hill escalando en El Capitan
Lynn Hill escalando en El Capitan. Foto / Col. Lynn Hill

Originalmente, Hill graduó la Nose en libre como 5.13b/c (8a/+), siendo el largo más duro el Changing Corners. Hasta doce años más tarde -sí, doce- no llegaría la primera repetición en libre de la mano de Tommy Caldwell y Beth Rodden. La entonces pareja se repartió la vía. Rodden se encargó del Great Roof y Caldwell del Changing Corners. El norteamericano opinó que el gran techo rondaría el 5.13c (8a+), mientras que Changing Corners llegaría hasta el 5.14a (8b+).

Los hermanos Pou intentaron liberar la vía en 2004 pero tuvieron que renunciar en los dos largos clave, que según su ellos alcanzarían el 8b+ en el Great Roof y el 8c+ en el Changing Corners.

Lynn Hill explicó en su autobiografía Free Climber (Ediciones Desnivel, 2003) que “graduar la dificultad de un largo como éste [se refiere a Changing Corners] es casi imposible”.

Escalada libre. Repetidores en The Nose

La primera repetición en libre en The Nose llegó en 2005 por parte de la cordada Caldwell-Rodden, aunque en 1994 había sido la propia Lynn Hill quien daba la sorpresa encadenando de nuevo la vía en menos de 24 horas. Sobran los comentarios.

Beth Rodden y Tommy Caldwell en El Capitan
Beth Rodden y Tommy Caldwell se toman un descando en El Capitan. Foto / Aurora Photos

Tras 25 años de la primera de Hill y a pesar de que la escalada en libre en grandes paredes ha llegado a dificultades de hasta 9a con el Dawn Wall, también en El Capitan, pocos han conseguido escalar en libre la Nose. Alcanzar este objetivo sigue siendo una gran gesta al alcance de muy, muy pocos.

Esta es la cronología de repeticiones en libre en The Nose:

1993. Lynn Hill

1994. Lynn Hill, en 23 horas

2005. Beth Rodden y Tommy Caldwell. Lideraron cada uno una mitad de la vía

2006. Tommy Caldwell, en menos de 12 horas

2014. Jorg Verhoeven

2017. Keita Kurakami