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Iker Pou encadena ‘Artaburu’, la vía más dura de su vida

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Iker Pou en Artaburu, Margalef
Iker Pou en el techo de 'Artaburu'. Foto / ©J. Canyi & P. Savall

Iker Pou se ha hecho con la primera ascensión de Artaburu en Margalef, la vía más dura de toda su trayectoria como escalador. A sus 41 años, ha sido un proyecto largamente perseguido, en el que ha invertido todo el tiempo que ha podido durante casi seis años. Él mismo equipó la vía en 2012.

Respecto a la dificultad, Iker nos ha explicado: “No sé qué grado darle, tengo pocas referencias. Para mí la vía es durísima, mucho más que cualquier 9a+ que haya encadenado. No la puedo comparar. Está en mi límite absolutamente”.

Teniendo en cuenta estas declaraciones y ascensiones en la libreta de Iker Pou como Demencia Senil 9a+, Nit de Bruixes 9a+ o Action Directe 9a, es fácil hacerse a la idea de la dureza de esta ascensión.

Artaburu significa “cabezón” o “bruto” en euskera, una actitud que ha ayudado a Iker Pou a sacar adelante el rotpunkt. La vía se encuentra en la Cova de l’Obac, un sector tranquilo y poco frecuentado de Margalef, que cuenta con pocas vías.

Hablamos con Iker Pou para que nos explique todos los detalles sobre el encadenamiento de Artaburu.

“Recuerdo haber vuelto a Demencia Senil 9a+ dos años después de encadenarla para grabar unas imágenes y ahora me parece un paseo comparada con Artaburu

— 

¡¡Enhorabuena Iker!!, viendo el avance del vídeo completo parece una vía espectacular.

¡Gracias! Por fin ha salido, ha sido peor que un parto (risas). Estoy muy contento de haberla encadenado finalmente.

Te ha llevado mucho tiempo…

Sí, la equipé a finales de 2012 y después de hacer Nit de Bruixes la estuve probando bastante. Ni me movía, iba de chapa en chapa prácticamente. La tenía como un proyecto y la he ido probando. Durante los tres últimos años la había probado bastante. El invierno de 2017 le di muchos pegues y estuve cerca de hacerla, cayéndome muy arriba un par de veces.

Equiparla también me llevó mucha faena, unos tres días. Lo hice desde abajo y tuve que cambiar varios parabolts de sitio. Casa vez que ponía uno tenía que bajar al suelo para orientarme, para ver por donde iban los agarres.

Iker Pou volando pies en Artaburu
Los monodedos, bidedos y pies malos son la tónica general en ‘Artaburu’. Foto / ©J. Canyi & P. Savall

¿Qué ha cambiado para que pudieras hacerla?

Ahora ya tenía la vía muy controlada. Los últimos meses me he cuidado mucho a nivel de dieta, algo que no había hecho nunca. Perdí unos dos kilos y me fue muy bien para poder encadenar.

Has guardado el proyecto celosamente.

Sí, ha sido un secreto total. Bien, lo sabían los amigos más cercanos y poco más. La vía está bastante apartada, en la Cova de l’Obac. Es un sitio muy discreto. Además de Artaburu equipé alguna vía más allí. Vicent Palau y Baldiri también equiparon algo. De esa forma habían más vías y la gente que me acompañaba al proyecto podía escalar. Los amigos me han apoyado y acompañado a asegurar siempre, pero ha sido duro. Al estar aislada fue difícil convencer a la gente para ir a probarla.

“Es increíble que se pueda escalar el techo de la Cova de l’Obac. Tiene los presas justas para pasar y además, la vía es natural”

Es una sorpresa que haya salido una vía así de dura allí. Ese techo se ve desde muchos sectores de Margalef. Estaba a la vista de todos pero pocos se habían interesado.

La vía es una obra de arte, y no lo digo porque la haya equipado yo. Es increíble que se pueda escalar el techo de la Cova de l’Obac. Tiene los presas justas para pasar y además, la vía es natural, tan solo tuve que reforzar alguna cosa. Estoy realmente orgulloso que haya salido. Es una línea única, cruzando todo el desplome.

Jordi Pou había marcado alguna línea más a la derecha hace años pero era todo liso. Cuando la equipé y se lo dije a Jordi me dijo que allí no podía salir nada. Vicent Palau me dijo algo parecido: “Eso no sale ni de coña. No la vas a encadenar en tu puta vida”. ¡¡Jaja!!

¿Pensaste en algún momento que quizás no era posible la vía?

Sí, llegué a pensar que no podía hacerla. Cuando empecé a probarla me costó días sacar las secuencias correctas. Incluso hubo un paso en el que estuve toda una jornada para sacarlo. Con el tiempo me llegó a salir varias veces con una caída, ya hace tres años. Me paraba muy poco, no llegaba ni a medio minuto el tiempo que estaba colgado. Pero claro, ganar la fuerza-resistencia para encadenar me mataba. Me ha llegado a desquiciar. Podía caerme en cualquier sitio. No es la típica vía en la que siempre fallas en el mismo punto. Psicológicamente ha sido un proceso muy duro.

Iker Pou en el techo de Artaburu
Artaburu recorre todo el desplome de la Cova de L’Obac. Foto/ © J. Canyi & P. Savall

Compaginar este proyecto con las expediciones no habrá sido fácil.

La verdad es que no. Ha sido complicado. No siempre estoy haciendo escalada deportiva ni controlo exactamente mis picos de forma. Voy por sensaciones. En verano escalé mucho en pared e hice muchos metros. Ya en septiembre me metí a fondo en el proyecto y empecé a entrenar. Nunca había entrenado en serio pero este año le he dedicado mucho tiempo. He escalado mucho en roca, como siempre, y para mí ha sido un gran descubrimiento el Moon Board. Ha sido una forma de motivarse sin tener que pensar mucho. Es como hacer campus con pies y me ha ayudado mucho porque tengo un codo tocado. Si hacía campus tradicional me resentía del codo. Después de las jornadas de roca acababa en el rocódromo Es Cau, en Palma de Mallorca, con los amigos dando caña. Después de dos meses me sentía muy bien de forma para atacar definitivamente la vía.

Cuando la empezaste a probar venías de encadenar Nit de Bruixes 9a+. Una vía que solo ha repetido Ramon Julián y de la que se dice que podría ser mucho más dura. 

Para mí es infinitamente más dura que Nit de Bruixes. No sabía ni qué grado darle porque no tengo referencias. Estamos mucho tiempo de expedición y cuando estaba fuerte solo probaba esta vía. Otras vías que he ido equipando las hacía en dos o tres días. Para mí es durísima. Recuerdo haber vuelto a Demencia Senil 9a+ dos años después de encadenarla para grabar unas imágenes y ahora me parece un paseo.

“Son unos 38 pasos en los que no puedes ni respirar”

Artaburu se adapta bien a tu estilo

Sí, cuando busco vías duras busco algo que se me dé bien. Los agarres en extensión son los que se me dan mejor. En Artaburu son todo agujeros de dos dedos o uno, y algún tridedo, aunque la característica principal es que hay pocos pies y desploma mucho. Es muy física a nivel de abdominales y subir el cuerpo. Además, es muy dañina para la piel. Cuando estaba muy en forma le podía dar hasta dos pegues aunque normalmente ha sido solo uno por día. Al día siguiente tenía que descansar, no tenía fuerza para hacer nada, me podía caer perfectamente haciendo un 8a. La vía me dejaba muy vacío.

Para mí es como una Demencia Senil, pero muchísimo mejor. Es más salvaje y tiene un componente muy grande de resistencia. Demencia Senil se corta a la mitad con el reposo sin manos, pero en el caso de Artaburu no es así.

¿Tiene alguna secuencia clave o es todo resistencia? 

Tiene mucha resistencia pero hay dos pasos. El primero, pasada la mitad de la vía y en pleno techo, es de un bidedo corto, con un pie raro, como empotrado, a un monodedo. Llegando a la última cinta hay un paso que de forma aislada ya es difícil, pero viniendo desde abajo es otra historia. Llegas muy desinflado allí. Se te van dos veces los pies y es realmente violento. Es el paso que se ve en la parte final del vídeo que hemos publicado. Es una vía muy física, hay que empezar a remar desde la segunda cinta. Tiene mucha resistencia. Son unos 38 pasos en los que no puedes ni respirar. Yo me daba magnesio solo en una mano en una ocasión. Si paraba a coger más, me caía.

¿Cómo fue el día del encadenamiento?

Cuando la encadené las condiciones no eran las mejores, a diferencia de días anteriores. Dos días antes caí en la placa de salida, que es 6b, porque estaba mojada y me resbaló un pie. En la siguiente jornada en la vía pude encadenar, aunque con humedad y un poco de calor. No fue mi mejor día en la ruta pero salió.

¿Quién crees que puede ser firme candidato para repetir Artaburu?

Sin duda alguna, Ramonet. El tema es que está tan fuerte que a ver qué la parece la vía, ¡¡jaja!!. En Margalef, por ejemplo, con otras vías que he equipado como Mejorando Imagen, le dió 9a, y yo estoy convencido de que como mínimo es 9a+ y casi seguro que rondará el 9b. Artaburu es del estilo de Ramon y estoy seguro que va a ser el primero que la pruebe. Vendrá gente de fuera también a probarla. Ya veremos qué dicen los repetidores. Me daría mucha pena que la gente valorara la vía solo por el grado.