Estrenando grado

Ana Belén Argudo encadena su primer 8c, ‘Sumazero’

La escaladora madrileña ha aprovechado al máximo unos cuantos fines de semana libres para encadenar su vía más dura hasta la fecha
Redacción
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Ana Belén Argudo escalando en Cuenca
Ana Belén Argudo se estrena en el 8c con 'Sumazero', en Cuenca. Foto / Javi Pec

Ana Belén Argudo ha tachado su primer 8c con Sumazero, en Cuenca. La escaladora madrileña apenas había podido escalar hasta la pasada Semana Santa, “apenas dos días en seis meses”, comenta, pero a partir de esas fechas puso la directa. Las primeras vías que encadenó, también en Cuenca, fueron Moloko Mix y Duende, ambas 8b, y ahora ha llegado la gran recompensa, el primer 8c de su libreta.

Argudo tiene 19 años y está estudiando el grado medio de técnico deportivo en escalada TD2. “A partir de las vacaciones de Pascua, aprovechando que tenía una pausa en el TD2, decidí hacer un esfuerzo extra y empezar a viajar en transporte público hasta Cuenca. Esto ha sido parte del proceso para encadenar Sumazero y seguro que lo recordaré con mucho cariño. Nunca antes había pensado en probar un proyecto así, pero ahora me sentía fuerte y me apetecía. Me ha acompañado un buen compañero motivado y aunque he tenido el tiempo justo, tres fines de semana libres para escalar en el mismo lugar han sido suficientes para cerrar el proyecto”, explica Ana.

Hasta el momento la vía más dura con la que contaba la madrileña era Aliconton, una vía recientemente equipada en el Rincón de la Ermita, y que está recibiendo mucho tráfico últimamente. “Los primeros repetidores opinaron que podía ser 8b+, otros que sería 8b. A mí personalmente me exigió más que cualquier 8b de los que ya había encadenado”, reconoce.

Sumazero es una vía de resistencia de unos 30 metros, con la sección más dura en la parte final. Igual que Aliconton, se encuentra en la Ermita y pasó a la historia de la escalada deportiva cuando Ramon Julián “Ramonet” la encadenó a vista en 2006. La primera ascensión femenina corrió a cargo de Eva López en 2008 y seis meses atrás también la encadenó Iziar Martínez.

“Ahora mismo lo que más me motiva es la roca, seguir escalando a muerte, disfrutando de los viajes y compartir pegues con gente motivada. También tengo pensado competir en el circuito nacional y en las pruebas internacionales dependerá un poco de las limitaciones a causa de la pandemia”, concluye Ana.

Redacción
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