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Las redes sociales, un arma de doble filo

Edu Marín escalando en Linan
Edu Marín escalando en Linan (China). Foto / Esteban Lahoz

Las redes sociales son un arma de doble filo. Son útiles para educar, informarse, entretenerse, … Pero también provocan comportamientos falsos, superficiales o artificiales. El mundo de la escalada no es ajeno a este fenómeno. De hecho, por ejemplo, en Instagram la escalada es uno de los deportes con más presencia, para lo bueno y para lo malo.

Sobre este tema Edu Marín ha realizado una publicación clara y directa en sus perfiles en redes sociales. Compartimos íntegramente su texto.

Ética, valores y respeto a la comunidad escaladora

En la escalada en roca no hay árbitros, pero sí una ética moral. En mi opinión, esta ética es mucho más importante que las dificultades o los números altos. La ética proviene de normas y valores no escritos, adquiridos a lo largo de los años. Me entristece ver como en los últimos años las nuevas generaciones tienen una especie de obsesión por publicar en Instagram rutas de alta dificultad que más tarde son increíblemente decotadas. Escaladas que se ponen en duda o incluso actividades sin sentido.

Creo que antes de lanzarse y proponer un primer 9a+ o 9b, o cualquier otra actividad, deben haberse repetido algunas rutas de esa dificultad para ganar experiencia y tener credibilidad entre la comunidad.

Este problema se debe a la gran cantidad de actividades que podemos ver a través de las redes sociales, pero no podemos caer en la falsedad de las redes sociales porque el deporte no es «postureo». No hay que perder nuestra ética, nuestros valores y por supuesto el respeto a la comunidad.

Mi consejo es aprender a disfrutar de nuevo de lo que hacemos, escalar para nosotros mismos y no escalar simplemente para publicar en las redes sociales.

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There are no referees in outdoor climbing, but there is moral and ethic. In my opinion, this ethic is much more important than high numbers or difficulty. Ethics comes from unwritten norms and values, acquired over the years. It makes me sad to see how, in recent years, the new generations have a kind of obsession to publish on Instagram routes of high difficulty that are later drastically declined. Climbing and routes that are later put on doubt or even activities without any sense. In my opinion, before launching and proposing your first 9a + or 9b or any other activity, Big wall, etc … you must have repeated some routes of that difficulty before to gain experience and have credibility within the community. This problem appears due to the large number of activities that we can see through social networks. But we cannot fall into the falsity of social networks because climbing is not about “looking cool" We cannot lose our ethic, our values and of course the respect of the community. My advice is to learn to enjoy again what we do, climb for ourselves and not only to publish our achievements on instagram. Pic by @jensenwalker_pictures

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