15 de septiembre de 2026

Cultura de escalada

Noé Looser, primera femenina y primera sin cuerda de ‘L’Isola che non c’è’ 9a

La escaladora suiza se estrena en el noveno grado con una línea histórica y envuelta en misticismo. Se encuentra en Amden (Suiza) y lleva la firma de Fred Nicole

Noé Looser escalando L’Isola che non c’è 9a
Noé Looser en 'L’Isola che non c’è' 9a, en Amden (Suiza). Foto / Chris Moser
 

Noé Looser ha conseguido una doble primera en Amden (Suiza): la primera ascensión femenina y la primera ascensión sin cuerda de L’Isola che non c’è 9a, una abierta por Fred Nicole en 2009.

Con solo 19 años, Looser se ha enfrentado a una de las líneas más singulares de la escalada suiza. L’Isola che non c’è no es un 9a convencional. La vía nace en el interior de una cueva y combina una larga sección de movimientos de boulder con un tramo final de escalada deportiva que conduce hasta la salida de la cueva.

La línea fue abierta por Fred Nicole, una de las figuras fundamentales del boulder y la escalada moderna, en marzo de 2009. Nicole, que invirtió muchas horas para resolver el proyecto, se limitó a situarla en «el noveno grado», sin precisar una graduación en concreto. Fue con la primera repetición, casi nueve años más tarde, de la mano de David Firnenburg, cuando la dificultad se consolidó en el 9a.

Desde entonces, la línea ha mantenido un carácter casi mítico debido a su dificultad, su estilo y su peculiar recorrido. Otras repeticiones, como las de Marco Müller o Dylan Chuat, han seguido poniendo de manifiesto su carácter híbrido, a medio camino entre el boulder y la escalada deportiva. Sin embargo, Noé Looser ha sido la primera que no ha utilizado la cuerda, convirtiendo su ascensión en un pequeño solo integral.

Para sus intentos, Looser ha utilizado crash pads en la parte baja. En la sección superior ha llegado a utilizar dos crash pads apilados, pero en el tramo final no ha utilizado ninguno. Precisamente allí se encuentra uno de los mayores retos psicológicos de la ascensión. No porque sea necesariamente la sección más difícil de la vía, sino porque es la zona en la que una caída ya no es una opción.

«Aunque la parte en la que no estaba permitido caer no era especialmente difícil en comparación con el resto de la vía, fue una sensación increíble poder confiar al 100 % en mi cuerpo y estar completamente concentrada», explica Noé.

La escaladora conocía la sección superior gracias al trabajo previo con cuerda. Para los intentos sin protección mantuvo una cuerda instalada en la parte alta, lo que le permitió descender una vez completados sus intentos.

Con el rotpunkt de L’Isola che non c’è, Noé Looser salta directamente del 8c, su mayor grado encadenado hasta ahora, al 9a. Y con una vía bien especial…