8 de julio de 2026

Vacaciones de verano

Jorge Díaz-Rullo, un mes de boulder en Suiza

Fructífera visita del madrileño a diversas zonas de boulder de los Alpes suizos, donde resuelve diversos clásicos y deja también proyectos pendientes

Jorge Díaz-Rullo haciendo boulder en Suiza
Jorge Díaz-Rullo en 'Quiet Storm' 8B+, uno de los problemas que ha encadenado en Suiza. Foto / Mariana Fierro
 

«De vuelta a casa después de unas semanas de vacaciones en los Alpes suizos. Este viaje ha sido un poco diferente. No tenía ningún objetivo concreto; simplemente quería dejarme llevar, disfrutar de volver a los bloques y pasar tiempo escalando con amigos. Creo que realmente necesitaba eso. He aprendido mucho sobre mí mismo, pero aún más de las personas que me han rodeado. He sentido cada sesión como una nueva lección y estoy muy agradecido por esta experiencia», ha comentado Jorge Díaz-Rullo al regresar de Suiza, donde ha pasado un mes haciendo boulder.

Antes de empezar el tour de force por zonas como Gotthardpass o Sustenpass, el madrileño se dejó caer por La Stazione, una zona de deportiva en Val Tanaro (Italia), donde en un par de días se anotó Vivi Si Muore 9a. Unos días después, ya con el crash pad a la espalda, llegó a la zona de Gotthardpass junto a su compañera de viaje, Mariana Fierro.

Adularia 8C fue el primer problema que encadenó. Explicaba Jorge que «esta temporada era mi primera experiencia haciendo bloque fuera de España. Encadenar una línea de este nivel al primer intento durante mi tercera sesión, y además una de las más icónicas del Gotthardpass, me dio una dosis enorme de motivación para todo lo que estaba por venir».

El siguiente objetivo fue Hazel Grace 8B+, donde compartió sesiones junto a Michaela Kiersch y Andrea Kuemin. Una vez completada esta línea, hizo una rápida visita a Sustenpass, donde en esta ocasión coincidió con Stefano Ghisolfi. El italiano está muy motivado con el boulder últimamente y junto a Jorge resolvieron Red Snapper 8A+ al flash.

La parte final del viaje tampoco estuvo nada mal. El madrileño resolvió por la vía rápida Voz Suave del Mar 8B, al flash, y el punto final la guinda la ponía la tercera ascensión de Quiet Storm 8B+.

«Ha sido una locura ver a tantos escaladores increíblemente fuertes (casi parecía normal ver a alguien escalando 8C, jaja). Pero, por encima de todo, ha supuesto una enorme dosis de motivación y me ha inspirado a seguir persiguiendo la mejor versión de mí mismo», ha concluido Jorge, que espera regresar en septiembre para cerrar proyectos pendientes.

Noticias relacionadas