26 de septiembre de 2026

En Piamonte

Filip Schenk encadena ‘Vivi si Muore’ 9a al flash

El italiano resuelve la exigente línea de Lorenzo Bogliacini en su primer intento, después de unos 15 minutos de lucha. Schenk ya se plantea otras ascensiones en el mismo estilo

Filip Schenk en Vivi si Muore
Filip Schenk en 'Vivi si Muore'. Foto / Alberto Di Guida
 

Filip Schenk ha protagonizado una de las ascensiones más destacadas de los últimos días en la escalada deportiva al encadenar al flash Vivi si Muore 9a, en el sector de La Stazione, en Piamonte (Italia). Schenk resolvió la vía el pasado 18 de septiembre de 2026, en su primer intento y después de unos 15 minutos de escalada.

Equipada y con primera ascensión de Lorenzo Bogliacini, Vivi si Muore está considerada una de las mejores vías de La Stazione. La línea se puede dividir en tres secciones bien diferenciadas, separadas por reposos relativamente buenos.

Para Schenk, el momento decisivo llegó en la sección final. Dice el italiano que «esa parte de la vía incluye un movimiento aleatorio hacia un canto que no puede verse desde la posición previa. En un intento al flash, donde no existe la posibilidad de haber probado previamente los movimientos, ese lance se convierte en uno de los principales puntos críticos de la vía».

Una vía de tres secciones

Según Schenk, «la clave de Vivi si Muore está precisamente en saber gestionar sus diferentes partes. La primera sección es la más intensa. Luego, los buenos reposos intermedios permiten recuperar y afrontar cada sección de movimientos prácticamente como un nuevo problema».

El italiano llegó a La Stazione acompañado por Giovanni Placci y Giorgio Tomatis. Este último estaba probando también la vía y pudo explicarle a Schenk algunos de los movimientos y presas. Posteriormente, junto a Placci, analizaron las diferentes posibilidades de beta antes de que Schenk decidiera probar el 9a al flash.

«Sin su inspiración y sus consejos para intentar el flash, probablemente ni siquiera lo habría intentado”, reconoce Schenk.

Después de unos 15 minutos de lucha, llegó al movimiento final. El italiano se lanzó hacia el último canto y consiguió dominarlo: «Fue una sensación increíble. Toda la tensión se convirtió de repente en pura alegría», recuerda.

La experiencia en competiciones, una ventaja para el flash

El encadenamiento supone un nuevo hito para Schenk, un escalador con una sólida trayectoria en competición. Precisamente, considera que esa experiencia puede ser especialmente útil cuando se trata de afrontar vías al flash: «leer desde el suelo, seleccionar rápidamente la beta más adecuada y gestionar la presión de disponer de una única oportunidad son habilidades habituales en el circuito competitivo».

Tras esta ascensión, el italiano, que encadenó Erebor, su primer 9b, hace casi un año, no descarta elevar progresivamente el nivel en este estilo: «Es algo que me motiva volver a intentar en el futuro, quizá subiendo el listón y viendo dónde está mi límite”, concluye.

 

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