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De mayor quiero ser escalador

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entrevista a Adam Ondra
Adam Ondra durante una entrevista promocional en Barcelona. Foto / Ivan Torres

Adam Ondra viajó a Barcelona y Madrid por compromisos promocionales, los pasados 18 y 19 de septiembre, y aprovechó para presentar en sociedad su película Silence. Su visita generó tal expectación, que en Madrid incluso tuvieron que cambiar el lugar de la proyección, dentro del mismo Sputnik Climbing, para hacer frente a la legión de seguidores que no querían dejar pasar la oportunidad de conocer al escalador checo.

En Barcelona tuvimos la oportunidad de entrevistarlo y pasar una parte de la tarde con él y Patxi Usobiaga, que le hizo de anfitrión. El discurso de Ondra, su facilidad de palabra y un carácter abierto y sincero lo han convertido en algo más que un gran escalador.

Adam Ondra es el gran ejemplo de qué significa hoy en día ser un escalador profesional a tiempo completo. Ya no es suficiente con encadenar vías duras y colgar una foto en la red social de turno. Ahora hay que dar muchas entrevistas, asistir a ferias del sector, realizar presentaciones en festivales u otros eventos, hacer sesiones de fotos o vídeo para los patrocinadores, … y así podríamos seguir con una larga lista. Además, si cuentas con una actitud positiva y humilde, como en el caso del checo, mucho mejor.

Alex Honnold solo integral
Alex Honnold ha llegado hasta el gran público gracias a sus escaladas en solo integral. Foto / Cortesía de Gearjunkie

Pero los escaladores quieren seguir preocupándose en la medida de lo posible de lo que realmente les gusta y apasiona: escalar. Por ese motivo, los que han alcanzado un alto grado de profesionalización, necesitan rodearse de profesionales que trabajen codo con codo con ellos para cumplir con todos los compromisos laborales que surjan.

Evidentemente, pocos pueden permitirse el lujo de pagar uno o dos sueldos para que les cubran las tareas de management, comunicación y márqueting, pero el colectivo escalador crece, las marcas lo saben, y cada vez se invierte más dinero. El sector está en plena ebullición y las previsiones son favorables para los años futuros.

El gran paradigma de la profesionalización de la escalada es Estados Unidos. Allí muchos escaladores han convertido su pasión en profesión, y no necesariamente encadenan 9a o más. Simplemente tienen dotes comunicativas, crean tendencia o generan opinión. Han llegado al gran público, quien los admira y sigue con entusiasmo.

Fue precisamente en Estados Unidos desde donde Chris Sharma, con la apertura de king lines alrededor del planeta y protagonizando películas que todos hemos visto decenas de veces, allanó el camino para normalizar la profesionalización de la escalada. Antes que él estuvieron Wolfgang Güllich, Lynn Hill, Catherine Destivelle, Patrick Edlinger y algunos más, pero Sharma llegó en la era de internet y la comunicación 2.0, abriendo un nuevo escenario.

Catherine Destivelle en el Verdon
Catherine Destivelle, una de las primeras mujeres profesionales de la escalada moderna, en el Verdon. Foto / Col. Catherine Destivelle

Adam Ondra ha recogido ese testigo y sigue dando ejemplo de hasta donde se puede llegar, acompañado de otros como Tommy Caldwell, Alex Honnold, Sasha DiGiulian, Margo Hayes, Dani Andrada o Edu Marín.

No hay que olvidar los factores que han ayudado a la figura actual del escalador profesional: las marcas cuidan de ellos, se ha popularizado la escalada en las zonas urbanas gracias a la expansión de los rocódromos, las redes sociales viralizan los encadenamientos, se retransmiten las competiciones en streaming y la escalada será olímpica en Tokyo 2020.

Quizás, al salir de las presentaciones de Barcelona y Madrid, reflejándose en una persona simpática, inteligente y carismática como Adam Ondra, más de un niño o niña les dijo a sus padres: “De mayor quiero ser escalador”.