En Cuenca

David Bermúdez se anota ‘Baby Boy’ 8b+/c a los 13 años

El pequeño de los hermanos Bermúdez encadena su vía más dura hasta la fecha. Centrados en la roca, el potencial tanto de David, como de su hermana Adriana, es inmenso
Redacción
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David Bermúdez escalando en Cuenca
David Bermúdez en 'Baby Boy' 8b+/c, en Cuenca. Foto / Javi Pec

David Bermúdez sigue su particular tour de force en Cuenca, donde se ha anotado Baby Boy 8b+/c, su vía más dura hasta la fecha, con tan solo 13 años. La progresión de David está siendo constante a lo largo de los últimos meses y los encadenamientos no se dejan de suceder.

«En el primer intento ya pude hacer todos los pasos, así que me motivé. Es una línea muy de tendones, con unos cuantos monodedos. He realizado unos diez intentos aproximadamente, repartidos en tres fines de semana. Mi próximo proyecto ahora es buscar un proyecto. En Cuenca, los agarres de las vías duras están lejos, y en muchas no llego, por envergadura, que no por bloqueo», explica Bermúdez.

Isabel Carbonell, madre de David y de Adriana, la hermana mayor de éste, que tiene 15 años, comenta que «los dos llevan escalando unos dos años, aunque han estado a pie de vía desde que nacieron. Nosotros no nos perdemos ni un fin de semana de escalada. Están muy familiarizados con el entorno en general. A los 15 días de nacer cada uno ya pasaron su primer fin de semana en la montaña. Los dos conocen muy bien lo que supone la escalada y los valores que representa. Para ellos es algo más que natural estar observando a escaladores y escaladoras de alto nivel continuamente y además, sus condiciones están marcando el paso en su evolución en este deporte».

Cuenca acostumbra a ser el terreno de juego de los dos hermanos, escuela donde Adriana, por ejemplo, ha tachado Océano 8a+ recientemente. David suma ya otras vías como Nautilus o Aliconton, ambas 8b. «Es una maravilla verles escalar, cada uno con su estilo. Tienen gestos y movimientos que muchos adultos no podrían desarrollar, dejan fluir su cuerpo», comenta Carbonell, que también opina que «cuentan con unas condiciones innatas y excepcionales. No solo lo digo desde el orgullo que puede sentir una madre, sino porque aunque hay muchos jóvenes hoy en día escalando, realmente en roca no se ven tantos».

Adriana Bermúdez escalando en Cuenca
Adriana Bermúdez en ‘Océano’ 8a+, en Cuenca. Foto / Javi Pec

David y Adriana Bermúdez, escaladores en roca

A diferencia del recorrido que acostumbran a seguir muchos de  los escaladores y escaladoras más jóvenes hoy en día, que empiezan a escalar en el rocódromo y si tienen condiciones, se centran en la competición, David y Adriana son básicamente escaladores en roca.

Su madre apunta que «los dos están muy motivados con la roca. Realmente la competición es otro deporte, donde para destacar es necesario poder entrenar en rocódromos adaptados a lo que después se van a encontrar en una prueba. David y Adriana entrenan en un rocódromo con plafones de densidad y presas tradicionales, por eso están motivados con la roca, la transferencia es importante. No obstante, no descarto que algún día se pongan en serio para poder competir».

Como padres, Isabel dice que están «encantados de poder compartir en familia este deporte que aúna tantos valores. Somos muy afortunados. En esta etapa muchos niños ya no quieren salir a la montaña con sus padres y se entra en una etapa en la que a algunos padres les resulta casi imposible seguir escalando. En nuestro caso es lo contrario. También es cierto que para nosotros dejar de salir a escalar no es una opción. La escalada representa nuestro estilo de vida desde que somos jóvenes».

Redacción