About Couple Climbers

Couple Climbers somos Álex González y Jaume Peiró, escaladores y alpinistas. Es el nombre que hemos escogido para representarnos y comunicar todas nuestras actividades y viajes de escalada alrededor del mundo.

La lucha por la igualdad sexual en la escalada

Álex González y Jaume Peiró en la cima del Picu Urriellu

Hace aproximadamente un año comprendimos la necesidad de luchar por los derechos del colectivo LGBTIQ+. A día de hoy siguen siendo más de 70 los países en los que la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad no está legalizada ni tienen leyes que regulen los delitos de odio, discriminación laboral o incluso las agresiones físicas; mientras que en otros trece se llega hasta la pena de muerte. Esto sin hablar de que, en todos los países, sin excepción, hay discriminación, sobre todo en las escuelas, hecho que constituye un problema muy grave.

Son muchas las personas que se cuestionan por qué existe la festividad del orgullo o incluso el día contra la homofobia. Ven innecesario manifestarse, reivindicar y luchar por nuestros derechos, cuando éstos son los mismos que los de cualquier otra persona, independientemente de su sexo, raza, color de piel, identidad sexual, orientación sexual, creencias o religión. Pero hasta el día en el que vivamos en igualdad y las personas dejen de verse reprimidas u oprimidas por mostrar quienes son y cómo se sienten, estos eventos seguirán siendo necesarios y se mantendrán a la orden del día en todas las ciudades del mundo.

Llevamos ya un tiempo utilizado nuestras actividades en la montaña, presencia en redes sociales y medios de comunicación para tratar de transmitir un mensaje de igualdad, con el fin de normalizar y visibilizar la homosexualidad en el deporte.

Estamos hartos de, a día de hoy, escuchar en los pies de vía microhomofobismos en forma de “ánimo” o como tentación para seguir subiendo; leer comentarios homófobos en redes sociales o ver vídeos de agresiones físicas por sentirse libre de mostrar una determinada orientación sexual o identidad de género.

A pesar de que personalmente no hayamos recibido mensajes de odio por nuestra orientación sexual o no hayamos vivido agresiones físicas por ser pareja, creemos esencial seguir luchando por todas las personas que a diario sufren este tipo de agresiones. Siguen siendo muchas más de las que nos imaginamos.

Desde el día en que decidimos mostrar nuestra forma de vivir y de sentir, han sido muchas las personas del colectivo escalador, alpinístico y montañero de distintas partes del mundo que han confiado en nosotros para dar un paso adelante en sus vidas, superando sus miedos y empezando a sentirse quienes son, amando a las personas que realmente aman. Nos alegra haber contribuido a ello, pero todavía hay mucho camino por recorrer.

Estamos seguros de que sigue habiendo muchas personas reprimidas y que tienen miedo a contarlo, y, precisamente, en el mundo de la montaña, casi más. Ese es uno de los motivos por los que no está normalizado. En la vida no está normalizado y en el deporte no está normalizado; y en la escalada menos… ¡Esto es una pena! No podemos permitir que haya personas que vivan toda su vida reprimidas. Hay que demostrar que ese miedo no debería existir y hay que introducir la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad en la normalidad.

La normalidad llegará cuando no tengas que contar que no eres heterosexual y cuando eso de ser heterosexual deje de darse por hecho. Quedan muchos años de lucha, pero hay que conseguir erradicar los miedos, las discriminaciones, los insultos, las agresiones… y la expresión “salir del armario”, que nunca tuvo que existir.

Para terminar, abrimos una pregunta que queremos que te hagas internamente y te respondas sinceramente: ¿Te extraña cuando alguien te dice: “soy gay”, “soy lesbiana”, “soy bisexual”, “soy transexual”, …? No debería, y es un pensamiento que hay que cambiar. Nos atrevemos a decir que hay que cambiarlo tan radicalmente, no porque sea el nuestro, sino porque no puede haber otro. No es una ideología política o religiosa, es así y no hay más.

El colectivo LGBT en la escalada

Álex González y Jaume Peiró

Ninguna foto en el perfil de Instagram de Álex y en el mío había tenido antes tantos “me gusta” y comentarios. Y es que no es habitual ver a dos escaladores o escaladoras del mismo sexo dándose un beso y publicándolo en las redes sociales. Que no se difunda no quiere decir que no pase.

Álex González y yo, Jaume Peiró, somos pareja, escaladores y alpinistas y es un honor que se haya confiado en nosotros para transmitir un mensaje de respeto e igualdad a los lectores de este espacio web y a todo el que pase por aquí en un momento u otro. Cuando nos propusieron escribir un artículo de opinión respecto al colectivo LGBT en la escalada, no tardamos ni un solo segundo en aceptar.

“El mundo de la escalada se nutre generalmente de personas con una mentalidad bastante abierta”

Por suerte, el mundo de la escalada se nutre generalmente de personas con una mentalidad bastante abierta. Los escaladores acostumbramos a viajar mucho y eso te permite ver el mundo desde diferentes perspectivas, tanto para bien como para mal. La realidad esta ahí y te das cuenta de lo ridículas que pueden llegar a ser las personas de mentalidad retrograda.

A día de hoy seguimos luchando por un mundo en igualdad de condiciones. Suena simple, y de hecho lo es, pero la realidad es otra.

Cuando la gente lee este tipo de artículos en la prensa deportiva se sigue cuestionando si realmente es el medio adecuado para difundirlo. Lo que esas personas no saben es que si todos nos respetásemos, no serían necesarias publicaciones así de reivindicativas.

No hay que tener miedo a contar lo que te gusta. Si te gustan las personas de tu mismo sexo no será mejor ni peor que si te gustan del sexo opuesto. Bien es cierto que la homosexualidad no está todavía totalmente normalizada en la sociedad, pero sí es verdad que cada vez avanzamos más. Salvo por algunos comentarios en publicaciones en redes sociales y prensa u otros medios ajenos a nosotros, no hemos recibido ningún mensaje ni comentario malo acerca de nuestra relación, sino todo lo contrario. Todo han sido señales de apoyo y aceptación.

Vivir reprimido y con miedo a expresar tu orientación sexual y tu forma de ver la vida es, por experiencia, como tener alguna pieza de tu vida que no termina de encajar del todo. Eso no te permite ser feliz al cien por cien.

No podemos decir que a nosotros no nos costase “salir del armario”, hacía muchos años que interiormente lo sabíamos y nos mantuvimos callados. Sin embargo, llega un momento en el que das el paso y tu vida mejora de repente. No tiene por que ser instantáneamente, es un paso importante y esto puede derivar en un miedo al cambio y a sentirse extraño. Pero a la larga te encuentras mucho mejor.

En el mundo de la montaña y de la escalada hemos sido prácticamente los primeros en contarlo públicamente y esperamos que esto sirva de ejemplo para todas aquellas personas que quieren hacerlo y no se sienten seguras.

Personalmente conocemos a más mujeres escaladoras que a hombres que se encuentran en esta misma situación. Durante varias temporadas participamos en competiciones nacionales y allí lo vivimos de primera mano. Son muchas más ellas que ellos quienes se atreven a abrirse.

Hablar públicamente de nuestra experiencia, en las redes sociales por ejemplo, ha calado en muchísimas personas. A la vista está que desde el primer minuto hubo quien contactó con nosotros para contarnos su caso. No se atreven a expresar sus sentimientos por la actitud y respuesta que toman otros y han confiado en nosotros para abrirse y sacar lo que sienten.

Nosotros seguiremos luchando por lo que queremos, lo que somos y la forma de vida que deseamos llevar, indistintamente de los handicaps que nos impone la sociedad a lo largo de la vida.