14 de octubre de 2026

Escalada solidaria

Cumbira, Angola: escalada y cooperación para crear oportunidades para la comunidad local

Un equipo de siete escaladores viajó a Cumbira el pasado agosto para combinar la apertura de nuevas vías con un proyecto de cooperación que llevó a la aldea material escolar, ropa y productos de primera necesidad

Escalada en Cumbira (Angola)
Escalando una de las nuevas vías abiertas en Cumbira (Angola). Foto / Álex Úbeda
 

Durante el mes de agosto, Álex Úbeda, Javier Ocaña, Sara Rodríguez, Yeray Rebollo, Ariadna Nicolás, Elena Escudero y Antonia Adán viajaron hasta Cumbira, en Angola, con un objetivo que iba más allá de la escalada. El equipo quería contribuir al desarrollo de la zona como destino de escalada, acercar este deporte a los niños y jóvenes de la aldea y colaborar con la comunidad local mediante la entrega de material y productos de primera necesidad.

El proyecto comenzó a tomar forma durante los meses previos al viaje, con una campaña de recaudación que permitió reunir más de 6.000 euros, además de una importante cantidad de material donado. Todo ello viajó hasta Angola, donde el equipo llegó a llenar tres monovolúmenes con material escolar, ropa y otros productos que la propia comunidad había solicitado.

El reparto se convirtió en uno de los retos logísticos de la expedición. La cantidad de material era tan grande que tuvieron que intentarlo hasta en cuatro ocasiones para conseguir organizarlo y distribuirlo. Finalmente, todo llegó a las familias de la aldea.

Tres nuevas vías para Cumbira

La actividad también se centró en la escalada, con la apertura de tres nuevos itinerarios equipados con parabolts. La elección de este tipo de seguros responde a las condiciones locales: en Cumbira no disponen de material de protección flotante, por lo que las nuevas vías se equiparon con anclajes fijos.

Los tres itinerarios abiertos durante la expedición son:

  • Fernando Loco Maloco (120m V+).
  • Marisa (140m 7a).
  • Purificación (230m 7b).

Las vías se plantearon con la intención de que los propios niños y jóvenes de Cumbira pudieran escalarlas. Sin embargo, la dificultad final de dos de los itinerarios superó las previsiones iniciales del equipo, que esperaba encontrar recorridos más sencillos.

La respuesta de los escaladores locales no se hizo esperar. Los niños de la aldea ya han repetido Purificación, una vía situada cerca de sus casas. Una primera señal de que las nuevas aperturas pueden integrarse en la actividad habitual de la comunidad y contribuir a consolidar su relación con la escalada.

Meneses abre su propia vía

Uno de los momentos más destacados del viaje llegó con la apertura de Fernando Loco Maloco. Meneses, uno de los jóvenes escaladores de la aldea, realizó la apertura completa del itinerario bajo la supervisión y las indicaciones de Álex Úbeda.

La experiencia tuvo un significado especial para el equipo: por primera vez, Meneses pudo afrontar el proceso de abrir una vía propia, más allá de escalar itinerarios ya existentes. Una vivencia que conecta directamente con uno de los objetivos del proyecto, favorecer que los jóvenes locales adquieran experiencia y participen activamente en el desarrollo de la escalada en su entorno.

Además de las jornadas dedicadas a la apertura, el equipo organizó diferentes actividades con los niños de la aldea, acercándoles la escalada y compartiendo tiempo con ellos dentro y fuera de la roca.

Un viaje de escalada y aprendizaje

La expedición tenía también una dimensión formativa. Para Álex Úbeda, el viaje formaba parte de la actividad de fin de curso de los alumnos de segundo y tercer año de su formación. La implicación del grupo fue, por ello, uno de los aspectos más importantes de la experiencia.

El equipo no solo participó en las tareas relacionadas con la escalada y la cooperación, sino que convirtió el viaje en una oportunidad para aprender sobre el terreno, colaborar con la comunidad y conocer de primera mano las posibilidades de un proyecto que busca generar oportunidades a través del deporte.

Cumbira cuenta con un enorme potencial para la escalada, y el trabajo realizado durante esta expedición supone un nuevo paso en su desarrollo. Las tres vías abiertas, el material entregado y las actividades compartidas con los niños forman parte de una misma iniciativa: contribuir a que la escalada siga creciendo en la aldea y pueda convertirse, con el tiempo, en una herramienta de desarrollo para sus habitantes.

 

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